EP_Hufflepuff

Somos justos, y leales

Fan fic, el chicle es Rosa como tu cabello, de Lau Tonks

El Chicle es Rosa como tu cabello
Lupin despertó en su habitación del número doce de Grimmauld Place. Se sentía cansado tanto físicamente como sicológicamente. Acababa de soportar su destranformación, y daba las gracias porque la luna llena ya se había ido. Y con ella se iban todos sus tormentos.Levantó su brazo izquierdo, y dirigió su mirada al reloj desgastado que llevaba en la muñeca.Pegó un salto de la cama al darse cuenta de que eran las cuatro de la tarde.
Se vistió apresuradamente con la misma ropa raída y remendada de siempre, y se dirigió apresuradamente a la cocina, donde quizás estuviese Sirius.
-¡Buenas Lunático!, supongo que te parecerá bonito levantarte a las cuatro de la tarde, más cuando tenemos visitas.- dijo Sirius.
Lupin, haciendo caso omiso del comentario sarcástico de su amigo, dirigió su mirada a una joven que estaba sentada enfrente de Canuto.
-Buenos días Tonks- Saludó Lupin, mientras rodeaba la mesa y se sentaba al lado de su amigo.
Tonks, su Tonks, estaba más hermosa que nunca. Al ser un caluroso día de verano, llevaba ropas bastante ligeras: una blusa muy ceñida al cuerpo (el licántropo no pudo evitar detenerse en ese detalle) y unos jeans desgastados, cortados a modo de shorts. Su pelo, lacio, le llegaba hasta los hombros, y era del tono rosa chicle que ella solía llevar.
En otros tiempos, Lupin hubiera jurado que jamás le gustaría un color tan de niña como lo era el rosado. Pero evidentemente, los tiempos habían cambiado.
-¿Qué tal Remus? ¿Gustas un chicle de frutilla?- Le preguntó alegremente la chica, al tiempo que sacaba de su bolso una tableta de chicles y se los ofrecía.
-No, gracias, quizá en otra ocasión.-Respondió con tono afable Lupin, mirando los chicles con recelo.
-Sabes que no habrá” otra ocasión” Lunático-Intervino animadamente Sirius.
-¿De qué me he perdido?- Preguntó Tonks risueña, a su tío.
- Verás, cuando iba al colegio, y aún era un miembro respetado de la Noble y Ancestral Casa De Los Black, me tomé el atrevimiento de hacerle una broma a Lunático…-Contó Sirius.
-¿Qué clase de broma?-Preguntó Tonks rápidamente.
-Bueno, esos son detalles que prefiero no revelar a una joven e inocente bruja, que además es mi sobrina, pero te puedo asegurar que Remus jamás volverá a comer chicles en su vida.-Repuso Sirius.
-¿Alguien quiere whisky de fuego?-Intervino Lupin, intentando desviar aquella embarazosa conversación.
-Sí, por favor-Pidió Sirius, al tiempo que Tonks desenvolvía un chicle y se lo llevaba a la boca.
Lupin preparó dos tragos, y le entregó uno a Sirius, que leía El Profeta.El licántropo, que se había bebido el whisky de un solo trago, desviaba la mirada de vez en cuando a la joven, que se retocaba las puntas de su cabello mirándose con el revés de una cuchara, y mascaba chicle.Lupin, olvidando todo disimulo, la miraba como embobado, hasta que un ruido provocado pisos arriba, lo despertó de su trance.
- Seguramente ha de ser Kreacher, debe querer adueñarse de las baratijas que mi familia consideraría adornos- dijo Sirius antes de salir de la habitación.Luego de tomarse otro vaso, Lupin tomó el periódico, pero en vez de leer, lo que hacía era observar a Tonks por encima de éste. Ella, relajada, seguía mascando la goma.
A la joven le gustaba jugar con el chicle. Hacía globitos que ruidosamente estallaban en casi toda la superficie de sus labios, luego lo volvía a meter en su boca, moviendo su lengua de un extremo a otro de sus labios.
Tenía que resistir la tentación de ir corriendo a besarla, aunque, él, tan cobarde como era, jamás se animaría a besar a Tonks, mucho menos sabiendo que Sirius podía regresar en cualquier momento. Suspiró.
Estaba harto de ser tan cobarde. Pero debía admitir que por mucho que amara a aquella auror, el seguía siendo demasiado viejo, demasiado pobre y demasiado peligroso…Pero los efectos del whisky de fuego le nublaban la razón cada vez más, y los impulsos eran más fuertes….

. . .

Cuando Sirius entró en la cocina, sintió que la atmósfera estaba un tanto agitada.Miró a Tonks, cuyo cabello rosa se había vuelto tan chillón que si lo mirabas durante un tiempo te hacía daño a la vista. Respiraba como si hubiese corrido una maratón, y le costaba disimular una sonrisa de oreja a oreja, por lo que tomó el diario y se ocultó tras él.
Sirius luego observó a Lupin, que respiraba entrecortadamente, estaba muy despeinado y….
-¡Pensé que jamás volverías a comer chicle!-exclamó Sirius.
-Bueno, ya conoces el dicho, Canuto, “nunca digas nunca”.-respondió un animado Remus.
- Lo siento chicos, me tengo que ir-dijo rápidamente Tonks. Besó a Lupin en la mejilla, y luego hizo lo mismo con Sirius. Pero luego de recibir el beso, Sirius puso cara de sorprendido.
-¿Qué?- le espetó Tonks.
-Nada, es solo que tu no habías bebido whisky de fuego, sin embargo tienes aliento a esa bebida…-contestó Sirius.
-Tengo prisa, adiós- dijo Tonks saliendo de la habitación.
-eh yo también me voy, tengo que…- dijo el licántropo, y salió de la habitación sin terminar la frase y dejando allí solo a su amigo.
Canuto acababa de encajar la última pieza al rompecabezas.-
Quien lo hubiera creído, ¡Lunático y mi sobrina!, supongo que Molly se alegrará cuando se lo cuente- se dijo Sirius, y mientras una gran sonrisa se dibujaba en su rostro, la primera desde varios días, tomó de nuevo el periódico.
FIN.

Tenemos el placer de poner aqui el fan fic de la gran escritora Lau Tonks, en esta historia demuestra que su pareja favorita es la de estos dos grandes personajes y no estretiene mucho.